Dextrógiro y levógiro

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Dextrógiro, ra.

Del lat. dexter ‘que está a la derecha’ y gyrus ‘giro’.

1. adj. Que gira en el mismo sentido de las agujas del reloj.

Levógiro, ra.

Del lat. laevus ‘izquierdo’ y gyrus ‘giro’.

1. adj. Que gira en el sentido contrario a las agujas del reloj.

No estar de acuerdo con “las masas” solía, suele, salir caro a todo aquel que tuviera, tenga, la desfachatez de enfrentarse al poder establecido. Pero desde los juicios de Nüremberg, Nürnberger Prozesse, la obediencia debida no podría, podrá, utilizarse ya que “el hecho de que una persona haya actuado por orden de su gobierno o de sus superiores no le quita su responsabilidad bajo el derecho internacional, debido a que todavía tenía una opción moral“.

¡Opción moral!

Lo fácil en la vida siempre ha sido dejarse llevar por todo aquello que fuera a favor del “gobierno que se tratase“. Para qué meterse en líos…

Contra cualquier gobierno es muy difícil luchar”. Frases lapidarias como ésta, y otras muchas, hacen que muchos ni si quiera lo intenten, sin que se lleguen ni a plantear que los que nos gobiernan lo hacen porque si ellos gobiernan es porque les hemos puesto nosotros mismos y es por eso mismo que ellos son los que nos deben rendir cuentas a todos y cada uno de nosotros. Señores que son ellos los que nos tienen que rendir cuentas a nosotros y no nosotros a ellos. A ver si nos enteramos de una maldita vez. Que si alguno de ustedes NO quiere recibir a alguno de ellos nadie les puede meter en ningún compromiso, pero si es a la inversa ustedes les pueden poner en un aprieto grave.

Y una vez entendido esto, decirles que ser “levógiro” es actuar contra toda lógica en el mal llamado “caso BPA“. Ser “levógiro” es realizar de madrugada un “juicio express” y que el sujeto salga por la puerta GRANDE y a hombros de sus pobres compañeros. Ser “levógiro” es seguir manteniendo en el poder a un individuo como nuestro ínclito ministro de finanzas y portavoz del Govern dels millors. Ser “levógiro” es seguir manteniendo a un ministro que está sin estar, que luego se anuncia con varios meses de antelación su reubicación, y aquí no pasa nada. Ser “levógiro” es seguir manteniendo el vodevil del “macrojuicio” del mal llamado “caso BPA“, y seguir gastándose el dinero del contribuyente. Ser “levógiro” es seguir manteniendo las acusaciones contra unos “ingenuos” WhatsApps. Ser “levógiro” es actuar con políticas de la antigua URSS, aquellas en las que primero se tiraba a matar y luego se preguntaba a quiénes se habían matado. Ser “levógiro” es defender públicamente los intereses de unos “VIPS” privados frente a los intereses públicos. Ser “levógiro” es actuar contra toda lógica en el tema de la “plataforma calboniana“.

Ser “levógiro” es no saber apreciar la “diferencia” de sastre de nuestro ínclito ministro de finanzas y portavoz del Govern dels millors, e ignorar que su “pleitesía” frente al “establishment” sigue siendo la misma. (Quién le ha visto y quién le ve).

Nuestro Govern dels millors ha apostado firmemente por ser “levógiro“. Ellos van en contra las agujas del reloj y contra de todo el mundo mundial, que para eso tienen “mayoría absoluta“. Acabar con toda “locura” está en nuestras manos. Su pequeño “castillo de naipes” se les está cayendo y ya no pueden controlarlo. A “Antonio“, tan solo, le queda la “opción de pactar” con los siguientes “gobernadores“. Sus “Brutos“, envilecidos, están intentando tirar de todos “sus patrocinadores“, para acabar de “rematar” sus insanas pretensiones. Pero estos se acaban, ya era hora, de dar cuenta que se han cargado “el país“.

Andorra, languidece. Andorra, se muere. ¿Hemos, todos los demás, de permitir que todo esto ocurra delante de nuestras propias narices sin hacer nada? ¿Qué más hace falta para que todos reaccionemos y acabemos con toda ésta “panda“? Ustedes mismos.

 

 

 

 

Intenten ser felices.

 

 

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